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‘Combinación de razones y corazones’ deviene en Tratado de la ONU que prohíbe las armas nucleares

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Por Ramesh Jaura

NACIONES UNIDAS (IDN) – La adopción de un tratado jurídicamente vinculante que prohíbe las armas nucleares, por parte de los estados miembros el 7 de julio de 2017, dio lugar a un momento “histórico” y altamente emotivo en las Naciones Unidas.

“El mundo ha estado esperando esta norma legal durante 70 años, desde el uso de las primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial”, dijo la Embajadora Elayne Whyte Gómez de Costa Rica, en la Conferencia de la ONU para negociar un instrumento jurídicamente vinculante que prohiba las armas nucleares.

“Estamos emocionados”, dijo en una conferencia de prensa en la sede de la ONU en Nueva York, “porque estamos respondiendo a las esperanzas y los sueños de las generaciones presentes y futuras”.

Es el primer instrumento multilateral jurídicamente vinculante para el desarme nuclear que se ha negociado en 20 años. Con el Tratado, el mundo está “un paso más cerca” de la eliminación total de las armas nucleares, dijo la presidenta de la conferencia, Whyte Gómez.

El tratado, aprobado por 122 votos a favor, uno en contra (Países Bajos) y una abstención (Singapur), prohíbe toda una serie de actividades relacionadas con las armas nucleares, tales como el compromiso de desarrollar, probar, producir, fabricar, adquirir, poseer o almacenar armas nucleares u otros artefactos explosivos nucleares. Las prohibiciones también incluyen cualquier compromiso de usar o amenazar con usar armas nucleares u otros artefactos explosivos nucleares.

Whyte Gómez dijo que 129 países se inscribieron para participar en la redacción del tratado, que representa dos tercios de los 193 estados miembros. Pero todos los Estados nucleares – Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China, que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad, así como la India, Pakistán, Israel y Corea del Norte (RPDC) – y los miembros de la OTAN que disfrutan del paraguas nuclear, boicotearon las negociaciones.

La única excepción fue Holanda, que a pesar de las armas nucleares estadounidenses que están en su territorio, participó porque el parlamento holandés pidió enviar una delegación a las negociaciones.

El tratado estará disponible para la firma de todos los Estados en la Sede de las Naciones Unidas de Nueva York el 20 de septiembre de 2017, seis días antes del Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares, y entrará en vigor 90 días después de haber sido ratificado por al menos 50 países.

“El tratado representa un paso importante y una contribución a las aspiraciones comunes de un mundo sin armas nucleares”, dijo el portavoz del Secretario General António Guterres después de su adopción.

“El Secretario General espera que este nuevo tratado promueva un diálogo inclusivo y una renovada cooperación internacional, encaminada desde hace mucho tiempo a lograr el objetivo del desarme nuclear”, añadió Stéphane Dujarric.

Sin embargo, en una declaración conjunta de prensa emitida el 7 de julio, las delegaciones de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, dijeron que “no han participado en la negociación del tratado … y no tienen la intención de firmar, ratificar o llegar a ser parte él.”

“Esta iniciativa ignora claramente las realidades del entorno de seguridad internacional”, dijeron. “La adhesión al tratado de prohibición es incompatible con la política de disuasión nuclear, que ha sido esencial para mantener la paz en Europa y el norte de Asia durante más de 70 años”.

Respondiendo a las preguntas sobre la declaración conjunta, Whyte Gómez recordó que cuando se aprobó el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), éste no obtuvo un gran número de adhesiones.

Quedando disponible para la firma en 1968, el Tratado entró en vigor en 1970. El 11 de mayo de 1995, el Tratado se prorrogó indefinidamente. Un total de 191 Estados se han adherido al Tratado, incluidos los cinco Estados poseedores de armas nucleares. Al principio, era inimaginable que esos Estados fueran partes en el TNP, Whyte Gómez. “Pero el mundo cambia y las circunstancias cambian”.

Añadió que los hibakusha, sobrevivientes de las bombas nucleares, han sido la fuerza impulsora en la creación del tratado de prohibición de armas nucleares. Las experiencias que han estado compartiendo “tocan el alma humana”, dijo, y añadió que las negociaciones eran una “combinación de razón y corazón”.

En una entrevista reciente, el Alto Representante para Asuntos de Desarme recién nombrado, Izumi Nakamitsu, señaló a ONU News que “los Estados poseedores de armas nucleares y algunos de sus aliados no pueden unirse a las negociaciones en este momento, pero espero que un tratado sea algo a lo que podrán unirse con el tiempo.”

Dijo que “la puerta debe estar abierta a todos los Estados, y esta inclusión tendrá que ser incorporada al tratado”.

El borrador del tratado incluye varias vías para que los Estados con armas nucleares se sumen. Por ejemplo, un Estado debe primero eliminar su programa de armas nucleares antes de unirse. Ese Estado tendría entonces que cooperar con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de las Naciones Unidas para verificar la exactitud y exhaustividad de su inventario nuclear, siguiendo el mismo camino que Sudáfrica en los años noventa.

“Puesto que se trata de una negociación, ninguna delegación puede llegar a haber ganado todo lo que solicitó desde su perspectiva nacional”, señaló Whyte Gómez en una conferencia de prensa el 6 de julio, añadiendo que confía en que “el borrador final ha captado las aspiraciones de la abrumadora mayoría de los participantes en la conferencia, incluida la sociedad civil, cuyo entusiasmo, conocimiento y experiencia colectiva han sido un motor clave de este proceso”.

Respondiendo a las preguntas, Whyte Gómez subrayó la importancia de establecer una norma jurídica internacional como un primer paso hacia un mundo libre de armas nucleares, explicando que cuando las condiciones lleguen a madurar para que se sumen aquellos Estados con armas nucleares, ya existirá una arquitectura que lo permita.

Toda la humanidad espera que los Estados con armas nucleares se unan al tratado “más temprano que tarde”, pero “no hay fechas”, dijo. En respuesta a una pregunta de IDN, Whyte Gómez dijo que seguiría dialogando con los países que se han mantenido alejados de las negociaciones.

Ante la pregunta sobre el impacto en las negociaciones de las actuales tensiones del programa nuclear de la RPDC y las actividades de misiles balísticos, dijo que tener una norma en vigor influye en los comportamientos de un Estado. También desempeña un papel fundamental en la configuración de un nuevo paradigma de seguridad para el siglo XXI, añadió.

“El tratado, sin duda, complementará y fortalecerá la arquitectura global en el desarme nuclear y el régimen de no proliferación. Este es un acontecimiento histórico para la humanidad”.

Los orígenes de este acontecimiento se remontan a la resolución 71/258 de la Asamblea General, convocando en el 2017 a una conferencia de las Naciones Unidas para negociar un instrumento jurídicamente vinculante para prohibir las armas nucleares, con miras a su eliminación total.

La Asamblea alentó a todos los Estados Miembros a participar en la Conferencia y decidió que se reuniría en Nueva York, de conformidad con el reglamento de la Asamblea General, a menos que la Conferencia acordara lo contrario, con la participación y la contribución de organizaciones internacionales y representantes de la sociedad civil.

La Conferencia se celebró en la sede de la ONU en Nueva York del 27 al 31 de marzo y del 15 de junio al 7 de julio.

La decisión de convocar a la Conferencia se basó en la recomendación del grupo de trabajo de composición abierta encargado de llevar adelante las negociaciones multilaterales sobre el desarme, convocada de conformidad con la resolución 70/33.

El grupo de trabajo de composición abierta, presidido por el Embajador Thani Thongphakdi (Tailandia), especificó en su informe que un instrumento jurídicamente vinculante para prohibir las armas nucleares establecería prohibiciones y obligaciones generales, así como un compromiso político para lograr y mantener un sistema mundial libre de armas nucleares.

El mandato primordial del grupo de trabajo de composición abierta era abordar medidas jurídicas efectivas, disposiciones jurídicas y normas que debían concluirse para lograr y mantener un mundo sin armas nucleares. [IDN-InDepthNews – 7 de julio de 2017]

Foto: Presidente de la Conferencia, Elayne Whyte Gómez, de Costa Rica con lágrimas en los ojos mientras la conferencia se pone espontáneamente de pie aplaudiendo la adopción del consenso. Posteriormente, los Países Bajos convocaron a votación. De archivo: Xanthe Hall | ICAN

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